23 de noviembre de 2017

Comienzo el archivo del aprendizaje en casa


Nunca había pensado en llevar un registro de nuestro aprendizaje en casa hasta que leí esta entrada de Paloma.
Llevo varios años escribiendo en dos blogs y para mí eso era suficiente. Aunque es cierto que no todo lo escribo en el blog, sólo aquellas cosas que pueden servir de ayuda o inspiración a los demás, información útil o cosas especiales para nosotros que no queremos que se pierdan en el olvido y nos gustará mirar dentro de un tiempo. Pero cada día pasan cosas y hacemos cosas que no quedan registradas en ninguna parte.
Sí tengo guardados los trabajos de mi hijo en estos años: libros, cuadernos, manualidades, lapbooks... pero ahora veo que es interesante ir más allá.

Para saber cómo iba a hacerlo leí varios artículos y al final pensé en mi manera personal de ponerlo en marcha. Algo cómodo, que no se convierta en algo que me agobie, que sea personal y nuestro (eso es esencial) y al mismo tiempo sirva por si alguna vez hay que "enseñárselo a alguien".
Estas fueron mis referencias:

Esto es lo que incluye (de momento, porque con el tiempo se pueden poner, quitar o cambiar cosas):

En la portada, que se ve en la foto de arriba, ya indico que ese bloque de contenido ocupará el final de este año y todo el próximo, total para lo poco que queda...

Lo primero que he puesto es nuestro plan para el año. Ya lo tenía redactado para l'enseignement a domicile, sólo he tenido que adaptarlo un poco. Esto es flexible y orientativo porque sobre la marcha pueden cambiar cosas, pero es fundamental para organizar todo. Es sólo una página con objetivos generales y material necesario.

Cada mes comienza con una página de planes del mes, lo mismo que antes pero más concreto y detallado y que voy haciendo en su momento, no a largo plazo. Esto me resulta muy útil para elegir las actividades que voy a proponer.

Incluyo una lista de vídeos vistos cada mes (los usamos mucho para apoyar el contenido de los libros).

Las actividades de cada día, en plan educajas, las escribo en una hoja de cuaderno como si fuera una agenda porque me resulta más cómodo que usar post-it. Estas hojas también van en el archivo para que se vea el trabajo programado de cada mes.

He comenzado un diario sobre el aprendizaje de mi hijo porque hay muchas cosas que no van al blog, cosas personales, impresiones mías, sus procesos... hay mucho aprendizaje que no queda plasmado si no es de esta forma. Son registros semanales (me va mejor que por días) y los archivo también.

Entradas del blog, no todas, sólo las que me parezca que tiene sentido incluirlas. Para imprimirlas he añadido este botón al diseño del blog que me permite verlas en pdf y así no salen los laterales del blog, sólo las entradas. Incluso puedo quitar imágenes o modificar el texto. Si queréis ver cómo queda podéis entrar en una entrada concreta del blog y está al final.

Los trabajos escritos de B que van en fichas u hojas sueltas. Otra parte de su trabajo está en cuadernos.

Y creo que no me dejo nada. Se puden poner más cosas (registro de libros, salidas, etc), se pueden poner menos cosas.
Se aceptan ideas y sugerencias.





 

22 de noviembre de 2017

Etapa nueva, vida nueva


En una de las entradas anteriores, cuando todavía estábamos en Bélgica, comenté que se avecinaban cambios para nosotros.
Pues ya están hechos los cambios.
Por circunstancias personales ya no vivimos en Bruselas. Hemos vuelto. El paso de nuestro niño por l'enseignement a domicile fue breve. De nuevo vamos por libre. 

Desde hace unos días estoy dándole forma otra vez al apredizaje en nuestra casa y una de las cosas que me planteo es organizar el tiempo de una manera diferente. Me refiero al tiempo global.  Hasta ahora seguía un modelo bastante colegial, organizando las actividades de septiembre a julio y bajando el ritmo en el verano. ¿Por qué? Ahora no le veo mucho sentido.
Me parece más normal contar los años desde que empiezan de verdad ¿no?, nosotros seguimos dos calendarios diferentes, cualquiera nos vendría bien. O incluso comenzar los años coinciciendo con el cumpleaños de B, sería más coherente para él.

Bueno, espero actualizar el blog estos días. ¡Por fin tenemos internet en casa! Parece mentira que hayamos vivido siempre sin internet y ahora casi no podemos pasar sin ella. Pero es que a mí me facilita mucho las cosas en cuanto a información y material.
¿También os pasa a vosotras?


 


4 de noviembre de 2017

Bibliotecas

Una de las cosas que me gusta hacer cuando llegamos a un lugar donde vamos a pasar una temporada larga es sacar el carné de la biblioteca. 
Yo lo recomiendo incluso para niños que no les gusta leer porque es una gran fuente de recursos si hace falta material para temas concretos.
Si estamos en un país extranjero, puede ser una biblioteca local o la biblioteca española si es que hay Instituto Cervantes en esa ciudad.


No siempre es gratis, dependiendo de los casos puede tener un pequeño gasto de tramitación, como la de Bruxelles que nos ha costado 1 euro. Otras veces pueden tener una cuota anual, como la biblioteca española de Casablanca por la que creo recordar que pagamos unos 12 euros.

¿Tienen vuestros hijos también varios carnés de biblioteca?





2 de noviembre de 2017

Cómo vamos...

La falta de conexión a internet en casa es la culpable de tanto tiempo sin actualizar el blog. Y es que cuando unos trámites dependen de otros, hasta las cosas más sencillas se pueden volver muy complicadas.
Quedaron muchas cosas por compartir del verano, pero creo que ya no tiene mucho sentido escribir sobre actividades que hicimos hace tiempo y además he perdido bastantes fotos.
Seguimos en Bélgica, aunque no es definitivo. Se presentan grandes cambios otra vez, pero prefiero no adelantar acontecimientos. Si algo he aprendido es a no hacer planes a muy largo tiempo.

Decía que estamos en Bélgica, un país donde el homeschooling es legal y está regulado.
Se nos plantearon muchas dudas sobre si escolarizar o no a nuestro hijo.
Escolarizar justo cuando estábamos en un lugar donde enseñar en casa está permitido nos parecía una lástima. Pero pensábamos también si el colegio facilitaría las cosas a nuestro niño en el sentido de aprender el idioma más rápido e integrarse en una comunidad nueva sin caer en el riesgo del aislamiento.
Me ayudó mucho Marvan en aquellos días y quiero darle las gracias de nuevo desde aquí porque dedicó tiempo a contestar a mis preguntas, buscó información, habló con otras familias y me dio sus consejos y opiniones personales. Fue, sin duda, de gran ayuda.

Mis grandes miedos eran sobre el idioma. Me sentía muy insegura pensando en aprender en casa en un idioma que no es el nuestro, que manejamos pero que no dominamos a la perfección. Qué pasaría cuando tuviésemos una inspección o llegaran los primeros exámenes dentro de algunos años... ¿Habría mi hijo aprendido el suficiente francés escrito (hablando va muy avanzado) para pasar cada prueba? 

Finalmente le registramos en l'enseignement a domicile (la enseñanza en casa) de una manera muy fácil, incluso lo hicimos fuera de plazo, pero no hubo problemas porque  no hay límite de tiempo para las familias que llegan nuevas de otro país. Si alguien tiene interés, la información está aquí.
Sólo tuvimos que rellenar unas hojas con nuestros datos, el motivo por el que optábamos por el aprendizaje en casa (no es obligatorio decirlo) y los recursos con los que pensamos contar para hacerlo (vamos, que vean que tenemos un plan para el año y las cosas más o menos organizadas y pensadas, que no parezca que no sabemos cómo vamos a hacer las cosas...).
Lo entregamos en el mismo día y pensábamos que tendríamos que esperar a que alguien nos llamara para confirmarnos que estábamos aceptados. Pero nada de eso, la mujer que nos atendió nos dijo que podíamos empezar ya mismo, que entregar esos papeles ya implicaba estar dentro de la enseñanza en casa y que sólo si encontraban algo fuera de lo normal en nuestra solicitud se pondrían en contacto con nosotros, pero que era muy raro que eso ocurriera.
Ninguna alusión al tema del idioma. Y por el momento ningún inspector nos ha llamado para preguntar o concertar una visita. Nada de nada. Así es que aquí vamos, por libre, haciendo lo que nos parece y estudiando parte en francés y parte en español.


1 de julio de 2017

Pedir perdón no es suficiente

Los días avanzan sin muchas novedades para compartir en el blog (aunque sí a nivel personal).
La falta de conexión a internet hace que dediquemos el tiempo a otro tipo de cosas.

Las salidas al parque por las tardes se han convertido en una rutina que le está dando a B mucha soltura con el idioma y con sus destrezas físicas, además de otros aprendizajes, aprendizajes de la vida.

El otro día tuvimos un "percance" en el parque: un niño llorando porque alguien le había pegado, una niña delatora que señalaba a B como culpable, varios niños que aseguraban que él no había sido y una madre nerviosa y enfadada que buscaba al causante de las lágrimas de su hijo.
B confesó que había sido él, pero aseguraba que fue sin querer, un accidente, no lo había hecho a propósito... Pidió perdón.
Pero la madre, ofendida, me dijo que eso no bastaba, que pedir perdón no era suficiente.
Supongo que esperaba que yo le diese algún azote a mi hijo y como no lo hice se marchó de allí deseándonos que a mi hijo le ocurriese algo malo.

A pesar de todo puedo ponerme en el lugar de esa madre y reconocer ese sentimiento que tenemos tantas veces las personas cuando alguien nos hace daño. Desear que el otro sufra y llore aunque su dolor no disminuya ni un poquito el nuestro.
Puede que lo veamos como una forma de buscar justicia y creamos que así nuestro disgusto será más llevadero.

Mientras redacto mentalmente esta entrada una fila de coches circula lentamente camino del cementerio, acompañando a un hombre a su próximo destino en el fondo de la tierra.
Creo que pensamos demasiado poco en la muerte, a la que todos llegaremos. Si pensásemos más en ella cambiaría nuestra perspectiva sobre muchas cosas.



16 de mayo de 2017

El juguete de moda


El hand spinner (o fidget spinner) es el juguete de moda aquí en Bélgica. Parece que en España también lo tienen muchos niños, ya me lo confirmaréis.
Lo sujetas por el centro y lo haces girar con la mano, alcanzando una gran velocidad. Después los niños comienzan a hacer sus trucos de equilibrio con él (o con varios al mismo tiempo).


B ya tiene el suyo.

Buscando truquitos en internet con el hand spinner, encontré información curiosa.
Parece ser que en los colegios de algún país han empezado a prohibirlos porque los niños no paran de darle al cacharrito en medio de las clases y algunos maestros los confiscan y los devuelven a final del curso. Sólo lo permiten si va acompañado de un justificante médico.
Y esto del justificante médico tiene sus razones.

Este juguete que se ha puesto de moda ahora no es nuevo, fue inventado hace unos veinte años para ayudar a niños con autismo y con TDAH y era recetado por los especialistas con ese propósito, ya que se supone que la destreza que se necesita para hacerlos girar y sus efectos visuales relajan a estos niños y les ayudan a concentrarse.

¿Qué os parece? ¿Os gusta?




11 de mayo de 2017

Los seis principios de Faraday


A la hora de trabajar, Faraday aplicaba siempre seis reglas:
1. Llevar siempre consigo un cuaderno para tomar notas en cualquier momento.
2. Mantener abundante correspondencia.
3. Tener colaboradores para intercambiar ideas.
4. Evitar controversias.
5. Verificar todo lo que se dice.
6. No generalizar precipitadamente.

(Fuente: Descubriendo las telecomunicaciones con Mobi y Fono, una aplicación de la Fundación Telefónica)



5 de mayo de 2017

Más tarjetas (descomposición de números y números romanos)


Las tarjetas siempre han sido un recurso que nos ha ido muy bien para trabajar diferentes temas. Se pueden usar como material manipulativo (estupendas para los niños que aprenden "tocando y haciendo"), son fáciles de hacer (e incluso hay muchas en internet listas para imprimir), son una buena alternativa a escribir (hay niños a los que no les gusta nada escribir) y además se pueden usar de muchas formas y combinarlas con otros materiales, lo que da lugar a actividades muy variadas que evitan la monotonía.

Hace algunos años comencé a hacer para B las tarjetas de números. Las primeras que hice fueron las unidades y decenas. Podéis ver aquí cómo las usábamos entonces (ya no tenemos tapones, qué recuerdos... quienes nos seguís desde el blog anterior sabéis que hacíamos muchas actividades con tapones) y en esta otra entrada todavía seguíamos con ellas.
Pasó el tiempo y preparé también las tarjetas de las centenas. Y aquí paré, pensé que B tenía ya dominado el tema de la composición y descomposición de números, pero el otro día pude ver que le costaba con cantidades mucho más altas. Así es que me puse con ello y añadí las unidades de millar y decenas de millar.

No son muy complicadas de hacer, sólo hay que tener en cuenta que los espacios coincidan cuando ponemos unas sobre otras para formar un número.
Las imprimo en blanco y luego las coloreo a mano (así ahorro un poco de tinta).
Cada grupo tiene nueve tarjetas (10, 20, 30, 40, 50, 60, 70, 80 y 90, etc.) y tienen colores diferentes. Elegir un color u otro da lo mismo, pero si tenéis otros materiales para trabajar la numeración sí que es importante respetar el mismo código de colores para que los niños no se confundan.

Se pueden usar para muchas cosas, aunque mi objetivo principal es usarlas para la composición y descomposición de números. En ejercicios de este tipo:


Saber componer y descomponer números ayuda a la hora de hacer y entender ciertas operaciones y también facilita el cálculo mental.
Entonces, con el ejemplo del libro, formaríamos el número con las tarjetas correspondientes y podríamos descomponerlo con mucha facilidad (o la operación contraria, componerlo).



Animada como estaba preparando tarjetas, me puse también con los números romanos. Con estos lo hice muy, pero que muy simple: un folio azul para darle un poco de color y tarjetitas con las letras (varias de cada).
Las usamos junto con las de los otros números y así aprovechamos todo.


En esta entrada de Meninheira tenemos una propuesta de actividad que nosotros hemos hecho usando también las dos clases de tarjetas.
Ella tiene un imprimible de los números romanos que tiene muy buena pinta (este en concreto no lo conozco, pero sí tenemos otros de ella y nos encantan) y que ya he visto que lo han usado otras familias de algunos de los blogs que sigo.
Nosotros de momento estamos empezando así.


Y para completar el tema, deciros que se pueden encontrar diferentes juegos on line sobre números romanos y en este enlace de actividades relacionadas hay algunas para colorear, unir puntos o diseñar un reloj que creo que a B le pueden gustar.





18 de abril de 2017

Recuperar, ponerse al día


Uno de mis propósitos cuando llegamos aquí era que B volviese a coger el nivel de francés que tenía antes, ya que por diversas circunstancias no había podido seguir practicando en este idioma como a mí me hubiera gustado y perdió bastante.

Les pedí a todos que hablasen en francés con él aunque los primeros días no se enterase de mucho, al menos que lo hiciesen varios ratos cada día.
Pero él no estaba dispuesto.
Está acostumbrado a hablar en árabe con ellos y no quería hacerlo de otra manera.
Mi propuesta de ver la tele en francés también la rechazó, incluso el canal infantil donde ponían sus series preferidas (y eso que cuando estábamos en nuestra casa todos los días veíamos varios programas en francés).

En ese plan estábamos cuando hace pocos días le escuché hablando en francés con la gata.
Después se fue animando a hablar un poco con los niños y ahora ha comenzado también a decir algunas cosas a los adultos.

Confío en que se pondrá al día y recuperará el nivel que tenía antes. No sólo eso, confío en que avanzará mucho más, Insha Allah.



13 de abril de 2017

Palabras clave


En uno de los blogs que sigo me encontré con una idea que me pareció muy buena.
Como los niños a veces se confunden y no saben qué operación aritmética tienen que hacer para resolver situaciones concretas, pues se proponía elaborar una lámina (luego he visto más versiones en internet) con palabras clave que dieran pistas a los peques de lo que tenían que hacer.

Cada vez que en un problema aparecen palabras como unir, juntar, añadir, me dan, me regalan... entonces hay que sumar.
Si veo palabras como quitar, gastar, perder, regalar... entonces tengo que restar.
Si hay que repartir o hacer grupos de cantidades iguales, lo correcto es dividir.
Y si hay que sumar varias veces la misma cantidad, quiere decir que estamos multiplicando.

Al principio me pareció tan útil que enseguida pensé en hacer una de esas láminas de palabras clave para B.
Pero después lo pensé mejor.

Si ante una situación real o inventada un niño no sabe qué hacer para resolverla, entonces es que no ha entendido el concepto que hay bajo cada operación o la necesidad de hacer una cosa u otra.
Si mi hijo necesita una lista de palabras clave para saber si tiene que sumar o restar, entonces es que no está comprendiendo la situación que se le presenta.
Tendremos a niños que en vez de tratar de comprender, se pondrán a buscar palabras concretas en el enunciado. ¿Y qué pasa si la palabra que aparece en la pregunta no es ninguna de las que hemos puesto en nuestra lista?

Al final he decidido no hacerlo.
Me parece importante entender que multiplicar es sumar varias veces el mismo número y cosas así. Pero una lista de palabras clave para cada operación creo que puede volver todo demasiado mecánico y con poco espacio para razonar y descubrir por uno mismo.

¿Qué opináis? ¿Lo veis útil?



10 de abril de 2017

La madre de Edison


Hace unos días me enseñaron una de esas historias que se comparten en las redes sociales. Los protagonistas eran Thomas Alva Edison (el inventor) y su madre.
Busqué después en internet más datos y encontré diferentes versiones de la historia, incluso en un artículo se decía que era completamente inventada.
De todas formas la quiero compartir, incluso sin saber si es cierta o no, porque lo que me importa es el mensaje que transmite.

Resumiendo con mis propias palabras:
Al pequeño Edison le iba muy mal en el colegio, le costaba comprender lo que trataban de enseñarle, no avanzaba y su maestro estaba tan disgustado que le escribió una carta a su madre. En ella le decía que el niño era torpe y no entendía las cosas y que no podía hacer nada más con él, así es que ya no querían tenerle en la escuela.
Cuando el niño preguntó por el contenido de la carta, su madre decidió mentirle y le dijo que en el colegio le consideraban un niño muy inteligente, tanto que los maestros no estaban preparados para enseñar a un niño con tantas capacidades como él y por eso le recomendaban buscar una escuela mejor donde le ayudasen a llegar más lejos.
A partir de ese momento, la madre de Edison se hizo cargo de su formación y el pequeño comenzó a aprender en casa.
Muchos años después, a la muerte de su madre, Thomas encontró la carta y descubrió la verdad. Comprendió entonces el acto tan grande que su madre había hecho por él.

Como decía más arriba, comparto la historia incluso arriesgándome a que no sea real porque la moraleja sí que es real o debería serlo.
El gran acierto de la madre de Edison no fue concretamente convertirse en una madre homeschooler, sino el no permitir que su hijo quedase etiquetado como incapaz, que nadie le hiciese creer que era un niño torpe, tonto o retrasado.
El enseñar en casa fue una consecuencia de todo eso.

No permitamos que nadie haga creer a nuestros hijos que no son capaces porque lo peor seguramente no será que alguien lo piense, sino que el propio niño se lo crea.
Nunca sabremos qué hubiera pasado si Edison hubiera leído la carta verdadera cuando era pequeño, pero podemos suponerlo y valorar el impacto que tuvo la confianza y el apoyo que recibió de su madre.




7 de abril de 2017

Los niños en la cocina


Cocinar es un ritual apasionante, una habilidad para toda la vida. Es algo que normalmente enseñamos a nuestros hijos cuando ya tienen unos años. Sin embargo, permitir que los niños entren en la cocina cuando son aún pequeños puede tener ventajas que nunca imaginarías, desde que les guste comer cosas como las verduras, hasta aprender a comer más sano o relacionarse mejor con los demás. El impacto es asombroso y, por otra parte, muy sencillo de conseguir.

Cocinar es algo más que alimentarse. Es un gesto de generosidad, incluso de amor, que se siente y se disfruta.
Involucrar a los niños y hacer que conozcan las recetas familiares que hemos heredado, permite compartir y conservar nuestra cultura y crear recuerdos muy intensos.

(Texto copiado del catálogo de Ikea 2016/2017)



5 de abril de 2017

Mañana plurilingüe


Desayuno en Bélgica.
Siete personas estamos sentadas en la mesa.
A veces hablamos entre todos, otras veces hay varias conversaciones al mismo tiempo.
Según quienes hablen, el idioma es diferente.
Árabe, español, francés, neerlandés.
Estos días las actividades dirigidas han bajado mucho el ritmo, pero sin duda hay muchos otros aprendizajes.
Siempre hay tiempo más adelante, Insha Allah, para retomar los libros.


30 de marzo de 2017

Pequeña naturaleza

Siempre me parecieron especialmente hermosas las imágenes de los niños paseando en la naturaleza, con calma, observando desde su curiosidad, emocionándose con las sensaciones y los nuevos descubrimientos...
Muy bellos también me parecían esos cuadernos de campo con sus dibujos tan cuidadosos.

Aprendí a conocer y aceptar a mi hijo fuera de imágenes idílicas.
Él prefiere, sin dudarlo, fotografiar.
Tampoco es un niño de caminatas largas y relajadas
Corretear, feliz, respetando lo que hay a su alrededor, pararse a observar lo que le llama la atención, pasar de largo ante lo que no le interesa...

Escribo ahora desde el móvil y aun no sé cómo enlazar a otras páginas.
Hoy he visto en Experciencia un cuaderno de la naturaleza para imprimir.
Aunque lo ideal es que esos cuadernos sean personalizados y tengan el toque y la esencia de cada uno en particular, es un material muy práctico para comenzar; para aquellos que nunca hicieron un cuaderno de este tipo y los primeros días no saben por dónde empezar.

Ahora, mientras escribo, B está fuera, en un pequeño jardín de la casa donde estamos viviendo estos días.
La naturaleza también se puede disfrutar en versión pequeña. No siempre es necesario salir al campo o a la montaña. Un jardín es una buena alternativa para percibir montones de sensaciones y observar cosas curiosas como las ramas en flor o un nido que cayó de un árbol.



Edito la entrada para añadir el enlace a Experciencia: Cuaderno de campo.





25 de marzo de 2017

Travelschooling



Llaman travelschooling al proceso de aprender viajando. Pero no se trata sólo del viaje, sino de interiorizar las experiencias vividas y conocer otras personas, otras costumbres, otras culturas y otras realidades.

Se puede decir que B lleva toda su vida haciendo travelschooling. A sus 8 años, ya ha vivido en tres países diferentes.

Si nuestros planes salen como esperamos, Insha Allah, en los próximos meses nos esperan dos países europeos. Seguro que será muy intetesante y nos aportará mucho.



21 de marzo de 2017

¿Qué sabes de la Tierra?


Está claro que las oportunidades hay que aprovecharlas cuando se presentan. No siempre están disponibles cuando una quiere.

En los pocos días que pasé en España quería encontrar algún libro especial para B, de esos estupendos que veo en algunos blogs a precios tan baratitos. Pero nada, ni una oferta para mí...
Aun así no pude salir de Casa del Libro sin comprar algo.
Y ahora que estamos con el gran tema del estudio de la Tierra, esta cajita de lata con tarjetas me pareció perfecta.


Son cincuenta tarjetas con cien preguntas relacionadas con la Tierra, pero de temáticas muy variadas.

Por una cara tenemos las preguntas y diferentes opciones para elegir la respuesta.


Y por la otra cara están las respuestas correctas junto con explicaciones o datos interesantes relacionados con lo que se pregunta.


La idea original es utilizarlo en forma de juego.
Según las instrucciones de uso, se puede jugar de forma individual o en grupo. Se sugieren diferentes formas de juego, aunque todas ellas tienen como objetivo sumar puntos por las respuestas acertadas.
Nosotros no lo usamos para competir ni acumular puntos.
Leyendo una tarjeta al día (o las que se quieran) se aprenden cosas nuevas, surgen cuestiones a partir de otras, aparece el interés por algo en concreto, la posibilidad de ampliar información, ver un vídeo, buscar fotos...
Y si no, pues se guarda la tarjeta y se coge otra.




16 de marzo de 2017

Filosofía de carretera

Un viaje, una parada en una cafetería de carretera, los sobres del azúcar....
Sin programarlo, leemos frases que nos hacen pensar, que dan para una charla interesante y que son un motivo para explicar quiénes son las personas que las firman.






3 de marzo de 2017

Cómo NO transformar un juego de agentes secretos en un juego de geografía


Ese que se ve en la foto es el juego Top Secret en versión española, nosotros lo tenemos en versión belga.

Hay cuatro equipos de ocho agentes secretos que tienen que ir consiguiendo maletas que están repartidas por las ciudades que forman el tablero de juego. El contenido de la maleta es secreto también y sólo se puede saber cuando llegan con ella a su base. Cuando dos agentes contrarios se cruzan en una ciudad, tienen que entrar en combate.

La temática del juego no me gustaba nada. Pero cuando vi las ciudades, tuve una idea para transformarlo.
Este es nuestro tablero de juego:


En esta entrada contaba que quería transformalo en un juego de geografía.
Se podía hacer de muchas maneras. Mi idea era usar estas banderas (e imprimir las que faltaran) con el nombre del país escrito detrás y así el juego consistiría en saber a qué país pertenecía cada ciudad en la que vas cayendo, elegir su bandera y quizá hasta preparar preguntas sobre cada país o ciudad: monumentos, personajes famosos, comidas típicas, cómo se dice alguna palabra en su idioma...

Pero cuando le conté el plan a mi hijo, se negó completamente a cambiar el juego.
Me dijo muy clarito que a él le gustaba así y que era así como quería jugar. Nada de cambios y nada de geografía.

Así es que no voy a perder tiempo y tinta en preparar algo que ya sé que no le va a gustar, por mucho que a mí me parezca una idea estupenda.
Tantas veces nos pasa que preparamos una actividad sin contar con ellos y luego nos decepcionamos cuando, después de tanto trabajo por nuestra parte, resulta que lo rechazan.
Es mucho más práctico preguntarles primero y escucharles después.

Así es que aquí dejo un registro de cómo NO voy a transformar el juego de agentes secretos en un juego de geografía. Quizá a otra familia le inspire la idea.



2 de marzo de 2017

Simetría con una servilleta

En uno de los ejercicios de matemáticas se presentaba un espacio cuadriculado y se pedía dibujar unas figuras a partir de un eje de simetría.
La última de ellas no era sencilla, yo misma me equivoqué al intentar ayudarle.

Ya veis, aquí nos equivocamos todos, grandes y pequeños... real como la vida misma.

Para facilitarnos la tarea dibujé el ejercicio en una servilleta de papel, que nos permite verlo con más claridad porque podemos doblar por el eje y comprobar dónde exactamente hay que dibujar cada figura.
El dibujo en la servilleta es mejor hacerlo con rotulador para que se vea bien por el otro lado del papel.

Imperfectos como somos, pero muy prácticos, sabemos que no necesitamos que el dibujo sea una copia exacta del que se nos presenta en la actividad. Así es que nos vale con hacerlo a ojo y que quede más o menos parecido.


Las letras que se ven es porque luego te piden colorear cada forma de un color, aunque B puede colorear como quiera.
Y la línea discontinua es el eje de simetría.

Si tenemos dudas (y en este caso teníamos muchas), sólo hay que doblar por el eje. ¿Podéis ver las marcas del rotulador?


Aquí dejamos este truquito por si le sirve a alguien más.



28 de febrero de 2017

La historia de las telecomunicaciones con Mobi y Fono


Hemos instalado en la tablet la aplicación (o libro interactivo) Descubriendo las Telecomunicaciones con Mobi y Fono, de la Fundación Telefónica.
Aunque está enfocado a los niños, yo creo que es un recurso para usar en familia ya que grandes y pequeños podemos aprender mucho.

Tengo que reconocer que lo instalé hace tiempo, pero lo borré porque no me gustó mucho la imagen un tanto grotesca que se da de la prehistoria. Ahora me alegro de haberle dado otra oportunidad.
Hoy mismo hemos estado con el capítulo dedicado al telescopio (muy relacionado con nuestro estudio de la Tierra), los dos juntos en el sofá. Leyendo en voz alta, jugando y parando de vez en cuando para preguntar y explicar cosas.

Tenemos una historia por capítulos contada por el teléfono Mobi y su abuelo Fono.
En las pantallas interactivas hay que encontrar estrellas que sirven para conseguir cromos. Estos, a su vez, nos dan más información o nos explican cosas curiosas.
Además hay elementos que al pulsarlos nos proporcionan datos interesantes o nos permiten ver el funcionamiento de algunos inventos.
A través de este libro interactivo conocemos cómo han cambiado las telecomunicaciones desde la antigüedad y descubrimos a inventores, científicos y sus aportaciones.
Y para hacerlo más entretenido están los juegos en los que hay que ir superando pruebas o descubriendo enigmas.

No puedo dar todavía una opinión final porque hace pocos días que estamos con ello, pero de momento nos está gustando bastante.
Se puede instalar desde este enlace (donde también se pueden descargar los cromos del libro).

Una forma amena y diferente de aprender historia.






25 de febrero de 2017

Historia para niños pequeños (sin libro de texto y sin programa)

Geometría en el aprendizaje sobre la antigua Grecia.

Hemos tenido como guía diversos libros para aprender historia que han ido cambiando por temporadas hasta llegar a un punto en el que definitivamente funcionamos de una manera más espontánea y menos forzada.
Esto quiere decir sin un libro que seguir en plan programa.

Hay muchos recursos para aprender historia y muchos intereses de los que tirar sin que sea necesario seguir un orden cronológico, sino aprovechar el material que va surgiendo y las ganas de saber cómo ocurrió tal cosa o cómo vivían tales personas.

Es un cambio en nuestra forma de aprender historia y veo a B disfrutando más de ello de esta manera.

Hace unas semanas le pregunté a Paloma cómo enfocaba ella el aprendizaje de la historia con sus hijos pequeños y me respondió con esta entrada en su blog: Historia para los más peques.
En ella, además de varias ideas muy útiles, comparte la reflexión de que es inevitable aprender historia aunque no se trabaje de una forma "académica" con libro de texto, fichas, etc.
Y tiene razón porque en cualquier momento (con una conversación, con un juego, con una película...) aparece algo que nos permite aprender sobre algún pasaje de la historia.

Hoy, mientras comíamos, mi marido nos ha hablado sobre el primer hombre que intentó volar: Ibn Firnas.
¿Le conocéis? Yo no. Y resulta que vivió en Córdoba, la Córdoba Andalusí. Un gran inventor tan nuestro y tan desconocido, como tantos otros que aportaron mucho y quedaron olvidados (científicos, exploradores, escritores... aquí mencioné a algunos de ellos).

Ya veis que muchos personajes de la historia no aparecen en los libros, al menos no en los nuestros, y una charla en la mesa nos ha hecho aprender bastante hoy.



24 de febrero de 2017

Danny and the Colorless Giants


Estamos ahora metidos de lleno en una historia de aventuras y fantasía, dentro del nivel 4 de las series en inglés.
Danny and the Colorless Giants cuenta la historia de unos niños que acuden a un mundo fantástico para ayudar a sus habitantes a recuperar los colores, ya que todo se está volviendo gris.
La imaginación es lo que les ayuda a ir afrontando los contratiempos y peligros.
De fondo encontramos una lucha entre el bien y el mal, la luz y la oscuridad, la belleza y la tristeza de un mundo sin colores...
Es una bonita historia con mensajes positivos. Aunque esta vez no tiene formato de cuento clásico, su ambientación es más actual.
Todavía nos quedan unos pocos episodios para terminar. ¿Conseguirán cumplir su misión?



22 de febrero de 2017

Geografía con una pelota y una naranja

Una pelota de las que venden en algunos restaurantes de carretera (que llevan un pequeño juguete dentro) nos ha venido muy bien para que B vea claro cómo la línea imaginaria llamada Ecuador divide a la Tierra en dos mitades: Hemisferio Norte y Hemisferio Sur.


Después hemos atravesado una naranja con una aguja de hacer ganchillo por los "polos", simulando que es la Tierra. Así hemos visto otra de las líneas imaginarias, el eje terrestre, a partir del cual nuestro plenta hace el movimiento de rotación.

Todo con cosas que teníamos en casa. Ha sido muy visual y nos ha permitido (a los dos) entender mucho mejor.

Hemos bajado las persianas.
Una lamparita hacía de Sol. Situando delante la naranja, hemos observado cómo en una parte era de día y en la opuesta era de noche.


¿Podéis ver el eje terrestre?
En esa foto la Tierra está derecha. Luego hemos leído y visto en algunas ilustraciones que nuestro planeta está inclinado. Así es que hemos elegido un objeto fijo de nuestro salón, una planta que tenemos en un rincón, y hemos decidido que esa era la Estrella Polar.
Con el Polo Norte de la naranja apuntando siempre hacia la Estrella Polar, hemos rotado a nuestra esfera alredededor de nuestro sol particular.
Y hemos podido comprender muy bien el transcurso de las estaciones (y sus diferencias entre los dos hemisferios porque hemos hecho la misma actividad también con la pelota de dos colores, pero en este caso sin eje).

Algunas de estas experiencias se pueden leer y disfrutar en el libro de Geografía Elemental de Charlotte Mason.



21 de febrero de 2017

Otra forma de trabajar

Con frecuencia usamos la tablet como lector de libros en pdf.
A veces sólo para leer y otras veces para mirar ejercicios que B resuelve en un cuaderno.

 



20 de febrero de 2017

La forma de la Tierra. La primera vuelta al mundo


Partimos de:
Atlas de Geografía Universal. El planeta Tierra: Su forma
Geografía Elemental de Charlotte Mason. Lecciones II y IV: Nuestro mundo

Hemos leído sobre la forma de la Tierra y de qué forma pudieron averiguar las personas que nuestro planeta es una esfera cuando todavía el ser humano no había podido viajar al espacio y observarla desde lejos.
Con su dedo sobre un punto dibujado en una pelota, B fue avanzando hacia delante y comprobó por si mismo que volvía al mismo lugar donde empezó.
Las personas, por tanto, podrían viajar siempre adelante y su camino no terminaría nunca hasta regresar al lugar de donde salieron.

Enlazamos así con el relato de la primera vuelta al mundo y preparé para él un minilibro contando el viaje y añadiendo actividades relacionadas. Ha trabajado matemáticas; ha aprendido qué es un estuario, un estrecho y un cabo; ha buscado información; ha localizado islas, ríos, océanos y países; ha conocido a Magallanes y Elcano...
Y ha trazado sobre un mapa del mundo el recorrido del viaje, usando dos colores diferentes porque cada tramo de la expedición fue dirigido por uno de ellos.



Me ha gustado mucho el resultado de hacer este material personalizado para él, esta vez no he recurrido a cosas preparadas por otros (aunque no lo rechazo para otras veces).

Vimos también el capítulo correspondiente en la serie Érase una vez los exploradores. Pero la verdad es que no me gustó porque no le vi ninguna aportación especial para el aprendizaje. Si no fuera porque ya habíamos leído la historia de esta aventura, no nos habríamos enterado de mucho.







19 de febrero de 2017

Velocidad lectora



La velocidad lectora se mide en ppm (palabras por minuto) y se cuantifica mediante una prueba que consiste en leer un texto lo más rápido posible y después contestar a unas preguntas relacionadas para valorar si además de velocidad ha habido comprensión.

Hace poco buscaba artículos sobre las pruebas de velocidad lectora en niños de primaria.
Reconozco que mi motivación interior era encontrar alguna opinión en contra de dichas pruebas. Pero no la encontré.

No es que yo piense que leer rápido es algo malo, yo misma leo rápido. Aunque no sé cuál es mi ppm porque nunca hice una de esas pruebas. Tampoco B las ha hecho nunca.

Se supone que hay una relación entre la velocidad lectora y la capacidad de comprensión, esto es lo que he sacado en claro de todos los artículos. Ningún artículo en contra. Lo más que pude leer, y sólo en uno de ellos, es que no hay ningún estudio que confirme esa relación.
Parece ser también que una baja puntuación en esas pruebas puede ser un indicador de que exista algún problema detrás que pudiera ser necesario tratar.

Lo que no termino de ver claro es esa obsesión por fomentar la velocidad lectora, por hacer una carrera, por competir.
Decía antes que yo leo rápido, pero no es algo que yo haga a propósito. Me sale así.
Sentí pena al ver algunas fotos con una línea y sobre ella los nombres de los niños a la vista de todos. Los más avanzados, los más rápidos, con su correspondiente carita sonriente. Y los más lentos con su carita triste.
Un niño que lee despacio puede que todavía no sepa leer bien o puede, como sugieren los artículos, que tenga algún problema visual o de comprensión lectora. ¿Entonces a qué viene colocarle la carita triste (sustituta de "lo estás haciendo mal)?
¿A alguien se le ocurriría adjudicarle una cara triste a un niño ciego porque ve peor que los otros?
Es igual de absurdo.

Luego viene la pregunta de para qué sirve leer rápido, cuál es el objetivo final de fomentar esa habilidad.
Y la única respuesta que he encontrado es para terminar antes y poder hacer otras cosas...

- Buenos días - dijo el principito.
- Buenos días - dijo el vendedor.
Era un vendedor de píldoras perfeccionadas que calman la sed. Se toma una por semana y no se siente más la necesidad de beber.
- ¿Por qué vendes eso? - dijo el principito.
- Es una gran economía de tiempo - dijo el vendedor. - Los expertos han hecho cálculos. Se ahorran cincuenta y tres minutos por semana.
- ¿Y qué se hace con esos cincuenta y tres minutos?
- Se hace lo que se quiere...
- Yo - se dijo el principito - si tuviera cincuenta y tres minutos para gastar, caminaría lentamente hacia una fuente...

El Principito (Antoine de Saint-Exupéry)






17 de febrero de 2017

Juegos belgas

Han llegado a nuestras manos, desde Bélgica, varias cajas y bolsas con juguetes de segunda mano.
La mayoría son para niños más pequeños (aunque alguno voy a aprovechar para mis clases de español), pero hay varios que se han quedado con nosotros.


Estábamos un poco faltos de juegos de mesa porque B tampoco había mostrado mucho interés por ellos.
En el verano le compramos el juego de cartas Uno y fue todo un éxito, así es que tenía muchas ganas de ampliar y poder ofrecer más variedad.

El de los 200 juegos es muy parecido a los Juegos Reunidos que había cuando yo era pequeña. Varios tableros para poder usar con muchos juegos diferentes.


Cajitas multiusos para guardar las fichas.


Este de apilar copas es muy simple y al mismo tiempo suele gustar mucho.


Se trata de montar una pirámide de la que luego hay que ir quitando copas de las filas interiores sin que se caiga la torre.
Es un juego de habilidad, estrategia y concentración que se puede adaptar para hacer con otro tipo de cosas que se puedan apilar y no se rompan al caer.


El que aparece en la primera foto y se llama Top Secret tiene una temática que no me gusta mucho: espías, documentos secretos, bombas, disparos... Y tampoco me parece muy emocionante, sin embargo B está encantado con las maletitas que se van colocando sobre las ciudades.
Cuando vi el tablero con los nombres de las ciudades, enseguida pensé que podía modificar algo para convertirlo en un juego de geografía. Espero poder enseñarlo cuando prepare el material que he pensado.


El principal propósito es entretenernos y pasar buenos ratos jugando juntos.
Pero además los juegos de mesa aportan muchos aprendizajes: contar, cálculo mental, habilidades, planear estrategias, concentración, juego en equipo, saber ganar y perder, respetar las reglas del juego, poder imaginar reglas nuevas, trabajar la memoria, hacer clasificaciones, jugar con las palabras, expresarse de diferentes maneras...

¿En vuestra casa cuáles son los juegos de mesa que más gustan?






15 de febrero de 2017

A falta de plastificadora...


A falta de plastificadora, meto la hoja en una funda transparente y B trabaja sobre ella usando rotuladores de pizarra blanca y borrando con una servilleta.



14 de febrero de 2017

Saturada de tanto Montessori


Esta entrada no es una crítica a la pedagogía Montessori. Ni siquiera es una crítica a alguien. Es sólo un pensamiento en voz alta:

Últimamente parece que todas las cosas son Montessori o que todo se puede hacer al estilo Montessori.

No soy una experta en pedagogía Montessori, aunque he leído bastante sobre ella y me gusta.
Cuando B era más pequeño reproduje en versión casera varios de sus materiales y aun hoy usamos, por ejemplo, las tarjetas en tres partes (aunque nosotros las usamos de otra forma).
También tengo que decir que hay cierto material Montessori que no me gusta. Como siempre, selecciono y me quedo con lo que me sirve.

Pero de un tiempo a esta parte, casi todos los hogares que leo se han vuelto Montessori.
Y no sólo son los recursos tradicionales que conocemos, sino que ahora hay estanterías Montessori (la misma de Ikea que yo tengo en mi dormitorio, resulta que yo también duermo en una habitación Montessori), pasillos Montessori, armarios Montessori, cuartos de baño Montessori....
Se puede poner la mesa al estilo Montessori, recoger la ropa al estilo Montessori y hasta meter flores dentro de una jarra al estilo Montessori.

Pero no se puede hacer de cualquier forma.
Para que sea Montessori de verdad hay que presentar el material en bandejas y cestitas y los niños tienen que seguir unos pasos muy precisos.
Nada de ponerles las cosas de cualquier forma. Hay mucha precisión en lo que va a la derecha, en el centro o a la izquierda. Incluso instrucciones sobre lo que tenemos que decir y hacia qué cosas tenemos que dirigir nuestra mirada.
Y ellos tampoco pueden hacer las cosas de cualquier manera.
No se pueden meter las flores en la jarra como cada uno quiera, todo lleva su orden y su paso a paso.

Sí, ya sé lo que me vais a decir: Que cada una puede escribir en su blog sobre lo que quiera y que, si no me gusta, nadie me obliga a leerlo.
Y es verdad.
Pero, como escribía al principio, mi intención de hoy era pensar en voz alta.

Y para terminar, este breve texto para leer y reflexionar: No se llama Montessori, se llama sentido común.






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